Las danzas de la muerte o danzas macabras son manifestaciones
artísticas protagonizadas por la Muerte como personaje central, que suele ser
representada como un esqueleto, que inicia una danza arrastrando a diversos
personajes que encarnan las diferentes clases sociales.
Son un reflejo de la ideología religiosa de la época que, por un lado, recuerda que los placeres terrenales son pasajeros y, por otro, evoca el poder igualatorio de la muerte.
Se trata de un diálogo en verso que es representable, en que una Alegoría, personificación alegórica de la Muerte,
como un esqueleto humano, llama a personas de distinta posición social o en
diferentes etapas en la vida para bailar alrededor de una tumba.
Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos,
allegados; son iguales,
los que viven por sus manos
y los ricos”
